Mostrando entradas con la etiqueta Fósiles.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fósiles.. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2015

Setenil y su entorno, maravillas geológicas.

Hola amigos/as, en esta entrada quiero compartir con todos ustedes un bonito paseo que realice ayer de mañana por nuestro término, me dispuse a visitar un bonito lugar de nuestro preciado término el cual esta poco alterado y nos ofrece unos conocimientos únicos del Setenil de hace millones de años, intentare dar una visión de como era ese Setenil en dicha época y a la vez disfrutaremos de unas instantáneas realizadas por mi de dicha zona que creo no tienen desperdicio.
 
  Como es sabido Setenil es un pueblo embutido en una entalladura labrada en los blandos sedimentos miocenos del extremo noroccidental de la depresión de Ronda. Nuestro maravilloso río el Guadalporcún ha generado un pasillo fluvial mixto, medio subterráneo medio subaéreo, donde el hombre decidió un día instalarse. En esta entrada podremos ver algunos de estos maravillosos pasillos de los muchos que existen en los rincones recónditos de nuestro término, pero antes daremos una breve introducción de la geología y geografía de nuestro bonito pueblo.


 El material del suelo y subsuelo de Setenil son las calcarenitas o areniscas calcáreas bioclásticas, que se depositaron en el medio marino somero de una de las cuencas sedimentarias de la Cordillera Bética, en diversos episodios a lo largo del Terciario. Las areniscas son las responsables de las escarpadas paredes al pie de las cuales pueden verse las blancas casas de Setenil, las mismas que cubren sus calles y en las que se han excavado algunas de sus casas.


 Como sabemos Setenil de las Bodegas está situado en la parte oriental de la Depresión de Ronda, que hace nueve millones de años y hasta hace cinco ( Tortoniense y Messiniense), fue una bahía conectada al golfo que en aquel tiempo fue el actual valle del Guadalquivir.
 Las calcarenitas de Setenil son el testimonio de que la región estuvo ocupada por el mar en tiempos pasados. Este mar, que inundó la mayor parte de Andalucía durante el Tortoniense, es decir, hace nueve millones de años, hizo que la paleogeografía que hoy podemos reconstruir, fuera algo semejante a un gran archipiélago de islas, entre las cuales estrechos corredores permitían el intercambio de importantes masas de agua de unas depresiones a otras. Estas islas de diferente tamaño y morfología tenían a su alrededor una plataforma ( entre pocos y doscientos metros de profundidad) estrecha y de elevada pendiente, que conectaban la zona litoral con las partes más profundas de las depresiones mediante rampas o pendientes sin grandes ruptiras en su topografía. Estas rampas iban ganando profundidad paulatinamente hasta alcanzar unos quinientos metros aproximadamente.
 
 El mar tortoniense era un mar epicontinental no demasiado profundo, con un clima relativamente frío en comparación con zonas tropicales y subtropicales, que tenía una elevada diversidad de vida, como lo atestiguan los restos fósiles de los organismos que hoy se encuentran en los sedimentos: lamelibranquios, balanos, briozoos, algunos corales solitarios y algas rodofíceas. Los duros caparazones de estos organismos eran fragmentados a su muerte por las corrientes y el oleaje, transformándose en arena que se depositaba en el fondo del mar. Además de estos organismos, que con sus caparazones han dejado pruebas de su existencia, vivían otros que no se han preservado ellos mismos, pero sí las huellas de su actividad vital dentro del sedimento en el que vivieron y se alimentaron. Tal es el caso de las huellas que se encuentran dentro del sedimento en forma de galerías cilíndricas y trazado meandriforme llamadas Ophimorfa, y que produce un crustáceo parecido a una gamba ( Callianassa); o los Planolites, producidas por gusanos que dejaron galerías también cilíndricas, aunque más delgadas y de trazado más simple. Estas huellas de la actividad vital de estos organismos ( que pueden verse si se observan con atención los techos de las calles de Setenil), nos indican que estas plataformas eran ricas en nutrientes y que permitían que en ellas viviera una gran cantidad y diversidad de organismos diferentes.


Las rocas de Setenil están formadas por un armazón de fragmentos bioclástico entre los que quedan múltiples huecos, que hacen que la roca presente una elevada porosidad primaria. Posteriormente, estos fragmentos se han unido mediante un cemento esparítico tardío, que otorga su consistencia a la roca. El tamaño de los fragmentos bioclásticos puede variar desde arena fina a gruesa, o incluso a tamaño de grava. Este tamaño de grano disminuye al descender a lo largo de las rampas, pasando a ser areniscas de grano fino, limos y finalmente (arcillas con cantidades variables de carbonato cálcico) con gran cantidad de caparazones silíceos de organismos planctónicos, principalmente radiolarios.
 Si los restos de los organismos informan sobre la diversidad biológica y el clima del mar tortoniense, las mestructuras de ordenamiento interno reflejan cómo eran las condiciones hidrodinámicas de aquel mar. Las porciones más someras de la rampa, donde el sedimento tiene un mayor tamaño de grano, presentan estratificaciones cruzadas de gran escala, con una arquitectura interna compleja. El fondo del mar, en esta zona somera, estaba cubierto por grandes dunas, de más de un metro de altura y decenas de metros de longitud, que eran movidas en periodos de condiciones de fuerte energía tales como las tormentas.
 Las direcciones y sentido de las paleocorrientes indican en general hacia el oeste, que era el sentido de transporte preferente de la arena en los periodos de tormenta. Otras laminaciones cruzadas de menor tamaño evidencian que las olas y otras corrientes marinas, de menor intensidad, movían el sedimento cuando las condiciones meteorológicas eran menos excepcionales, en sentido hacia el sur. Al descender en la rampa, las estructuras de ordenamiento interno del sedimento son más sutiles y consisten fundamentalmente en laminaciones inclinadas de escala centimétrica o laminación horizontal, que es lo más frecuente.


 En la vertical, disminuyen los briozoos y aumentan las algas rodofíceas; el contenido en granos terrígenos procedentes de los relieves circundantes y de naturaleza no bioclástica disminuye drásticamente, pasando la calcarenita a convertirse en una caliza de color blanco, formada casi exclusivamente por algas rodofíceas. Este cambio puede observarse bien en el arroyo de la Ventilla y en la cabecera del Río Guadalcobacín, al sureste de Setenil, o bien en el cerro de las Mesas, donde se encuentran las ruinas de Acinipo ( Ronda la Vieja). Este cambio de calcarenitas a calizas de algas supuso un cambio hacia un medio marino más restringido, con menos diversidad de especies y una pérdida importante de profundidad del mar, próximo a su definitiva retirada hacia el valle del Guadalquivir ( hace cinco millones de años) y el definitivo paso de la región a ser una zona continental.


 Algunas fotos de mi paseo por nuestras rocas de origen biogénicos y que hacen relación a lo hablado.




FOTOS DONDE PODEMOS VER MATERIALES BLANDOS Y MATERIALES MAS DUROS POSIBLEMENTE DE ORIGEN DETRÍTICO, SE TRATA DE ARENAS DE DEPOSICIÓN QUE NO TIENEN COMPONENTES QUÍMICOS QUE LAS SUELDEN Y LAS HAGAN RESISTENTES A LA EROSIÓN, EL CEMENTO QUÍMICO CALCÁREO HACE QUE LA ARENISCA SEA MÁS RESISTENTE PUES SUELDA UNOS GRANOS CON OTROS. DE TODO ELLO PODEMOS VER EN NUESTRO TÉRMINO LAS CARACTERÍSTICAS Y RESALTADAS VISERAS.























 



FÓSILES QUE SE ENCUENTRAN EN ABUNDANCIA EN LA ZONA.






 APROVECHANDO EL ARTÍCULO OS DEJO ALGUNAS FOTOS DE SEMICUEVAS QUE ESTUVIERON HABITADAS DESDE SIEMPRE.











MÁS RESTOS DE HABER HABIDO APROVECHAMIENTO DE LAS OQUEDADES, SE VEN AÚN RESTOS DE CAL Y MURO.






Y CUEVA QUE TUVO HÁBITAT DESDE ÉPOCA PREHISTÓRICA TENIENDO INCLUSO UN MOLINO TALLADO EN LA MISMA ROCA, EL LUGAR UNA MARAVILLA ÚNICA.



















TECHO DE LA CUEVA Y MOLINO REALIZADO EN LA ROCA.





SALUDOS.
Rafael Domínguez Cedeño.

sábado, 2 de febrero de 2013

En busca de fósiles setenileños.

Hola amigos/as, en esta entrada podremos disfrutar de algunos tipos de fósiles que podemos encontrar en nuestro gran Término Municipal.
 Empezaremos este paseo en esta ocasión acompañado de un gran experto en fósiles, se trata de mi buen amigo Julio Pardillo Porras, Geólogo del centro de investigaciones energéticas medioambientales y tecnológicas. Nuestro recorrido empieza una bonita mañana de finales del verano pasado, nuestro objetivo de este día es ver varios lugares de nuestro término en los cuales son abundantes los fósiles tanto marinos como mamíferos, los fósiles marinos son mucho más comunes y fáciles de ver en determinados lugares, sin embargo los fósiles mamíferos son muchísimo más difíciles de ver o encontrar, sin embargo este día parece que la suerte nos acompaño.
  Primeramente nos dirigimos a un bonito lugar en el cual se puede disfrutar de unas de las colonias de Percebes más bonita de la comarca, pertenecientes al plioceno y con una antigüedad en torno a los cinco millones de años, mi amigo Julio queda muy asombrado de tan bonita colonia ya que son cientos y cientos de ellos agrupados en pequeños espacios.
   
    FÓSILES PERTENECIENTES AL PLIOCENO DE LA FAMILIA PERCEBES.
 
Eran las nueve de la mañana y ya teníamos más de 30 grados a nuestras espaldas, pero como dice el antiguo refrán : " Sarna con gusto no pica". No muy lejos de los Percebes y, conforme subimos la empinada ladera , llegamos a un lugar privilegiado con unas vistas únicas, su recompensa unos fósiles extremadamente bonitos, los gigantescos y llamados Pecten Jacobaeus ( Molusco- Bivalvo), también perteneciente al Plioceno, a la Era Cenozoica, impresionan su belleza con tonos azulados y blancos, fósiles agarrados con recelo  a la madre Naturaleza como si alguien los fuera pintado de bien conservados que están. Su nombre Jacobaeus es en señal a la concha que llevaban los peregrinos en la Edad Media, también se le conocía en época Romana como Pecten Maximus.

   PECTEN JACOBAEUS. PLIOCENO- ERA CENOZOICA.


 
Conforme transcurría la mañana nos desplazamos a un lugar donde los Bivalvos son abundante y se pueden contemplar en abundancia en grandes depósitos , dentro de este grupo existen en torno a 13.000 especies. En Setenil se le conoce como la común almeja. Existen Bivalvos de hace unos 450 millones de años.

                                                            BIVALVOS.

 Dejamos el mundo marino y nos desviamos hacia una zona donde aparecen con bastante frecuencia restos fósiles de mamíferos, al llegar al lugar no tuvimos que esperar mucho para ver los frutos, primeramente encontramos  un bonito diente posiblemente de caballo , perteneciente al Holoceno, es decir al período después de la Era Glaciar , esta época empieza hace unos 30.000 años y es la época que vivimos actualmente. Posiblemente este diente este en torno a los 20.000- 30.000 años de antigüedad. Este bonito fósil esta  en unas condiciones inmejorables.
  
  DIENTE POSIBLEMENTE DE CABALLO.DE 20.000 A 30.000 AÑOS.
 
Y para terminar este recorrido en busca de fósiles setenileños, os enseñare dos piezas que esta estudiando Julio para su correcta clasificación , una es muy pequeña y parece un posible erizo , la otra pieza, de ser lo que creemos, sería una pieza mucho más interesante ya que a simple vista parece una vértebra , no obstante si alguien puede aportar algo sobre ellas sera bienvenido.

    POSIBLES FÓSILES POR CLASIFICAR.
 
POSIBLE VÉRTEBRA.

Y hasta aquí este recorrido que continuara pronto con nuevos hallazgos de fósiles de nuestro término, que seguro algún día se podrán disfrutar de forma permanente para gusto de todos/as.
SALUDOS.
Rafael Domínguez Cedeño.